Saludable
¿Por qué la chirivía merece un lugar en tu cocina?
La chirivía o pastinaca representa una oportunidad desperdiciada en muchas cocinas salvadoreñas. Esta raíz blanca, similar a la zanahoria pero con matices anisados y picantes, supera nutricionalmente a su prima naranja y ofrece versatilidad que va más allá del caldo tradicional.
Aunque su aspecto exterior parduzco puede no resultar atractivo, su interior blanco contiene vitaminas B, C y E, además de fósforo, potasio y magnesio. Con apenas 75 calorías por cada 100 gramos, esta hortaliza combina bajo aporte calórico con propiedades diuréticas y digestivas. Lo realmente interesante es su perfil de sabor: ese toque anisado que aporta profundidad a caldos de pollo con vegetales o a purés que pueden sustituir la patata como base de carnes asadas. Tras cocerla unos 15 minutos, se transforma en cremas sedosas o puede incorporarse a guisos de legumbres.
La chirivía está ganando espacio en supermercados, y su creciente disponibilidad invita a experimentar con un ingrediente que Europa consumía antes de que la patata cruzara el Atlántico. Recuperar esta raíz ancestral significa ampliar el repertorio culinario con opciones nutritivas y sabrosas.