Saludable
¿Por qué la soja texturizada conquista las cocinas salvadoreñas?
La soja texturizada se posiciona como alternativa proteica en la dieta salvadoreña, impulsada por veganos, vegetarianos y quienes reducen el consumo de carne. Su presencia creciente en supermercados refleja una demanda sostenida por este derivado de legumbre milenaria.
Este producto se obtiene a partir de harina de soja desgrasada, sometida a procesos de extrusión, alta temperatura y deshidratación. El resultado es un alimento sin aditivos químicos ni colorantes, con perfil nutricional destacado: 50 gramos de proteína, 30 gramos de carbohidratos y 4 gramos de fibra por cada 100 gramos, con apenas 4 gramos de grasas totales y 0,6 gramos de saturadas. Investigaciones del Journal of Agricultural and Food Chemistry identifican isoflavonas con función antioxidante en su composición. Se comercializa deshidratada con amplia vida útil o como producto procesado congelado en hamburguesas y albóndigas.
Su versatilidad la convierte en ingrediente funcional para adaptar recetas tradicionales salvadoreñas, ofreciendo opción nutritiva sin comprometer sabor. La soja texturizada mantiene su esencia: es una legumbre con más de 5,000 años de historia que se reinventa en cocinas contemporáneas.
Basada en Directo al Paladar.