Postres
Los malvaviscos nacieron como postre de faraones egipcios
Cada vez que mordemos un malvavisco esponjoso, probablemente no pensamos que estamos saboreando un legado de cuatro mil años. En Recetas El Salvador creemos que vale la pena conocer el viaje de este dulce desde los palacios egipcios hasta nuestras mesas.
Alrededor del año 2000 a.C., los egipcios descubrieron que la savia de la planta de malva, mezclada con miel y cereales cocidos, creaba un dulce único: esponjoso, dulce y tan especial que era reservado para faraones y ofrendas a los dioses. Aunque no sabemos con certeza si molían los frutos secos o los añadían enteros, ni si la textura era pegajosa o parecida a un bizcocho, lo cierto es que esa receta viajó a Grecia y Roma, donde además de delicia era considerada medicina para la tos. La savia de malva siempre fue el ingrediente estrella que le daba esa textura característica. Incluso hay teorías que vinculan este dulce egipcio con el halva mediterráneo, aunque hoy son preparaciones distintas.
Los malvaviscos que conocemos ahora son producto de siglos de evolución, pero conservan ese espíritu de celebración y placer que los egipcios valoraban tanto. Un postre con historia vale el doble.