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La Mesa Resuelta

Rápidas

Brócoli gratinado: la receta que convence hasta los paladares más difíciles

1 min de lectura ·5 Oct 2026 ·Redacción La Mesa Resuelta

2porciones

🧺 Ingredientes

¿Para cuántas personas?
2

Las cantidades se recalculan solas. La receta está escrita para 2.

  • 400g Brócoli
  • 40g Harina de trigo
  • 40g Mantequilla
  • 500ml Leche
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Nuez moscada molida
0 de 7

👩‍🍳 Paso a paso

  1. Lo primero que debemos hacer es cortar el brócoli en floretes de unos seis centímetros para que la cocción sea uniforme. Mejor luego cocerlos al vapor, bastarán tres o cuatro minutos, pero si no, hacerlo en agua con sal, vigilando que queden tiernos pero crujientes y verdes. Mientras marchamos el brócoli, precalentamos el horno a 170 ºC y hacemos la bechamel, derritiendo la mantequilla a fuego medio en un cazo, añadiendo la harina y cocinándola un par de minutos sin dejar de remover. Vamos añadiendo la leche caliente a hilo mientras seguimos removiendo con la varilla para que no salgan grumos. Una vez lista, cocinamos la bechamel cinco minutos evitando que se pegue y corregimos de sal, pimienta negra y nuez moscada. Por último, disponemos los troncos del brócoli en una fuente de horno, napamos con la bechamel y con un poco de queso rallado —al gusto y si queremos— y gratinamos hasta que esté dorado.

Lograr que el brócoli sea el protagonista favorito de la mesa familiar parece una misión imposible, especialmente cuando la preparación se limita a hervir la verdura hasta perder textura y sabor. Sin embargo, existe una técnica que rescata esta crucífera y la convierte en platillo codiciado.

El gratinado con bechamel y queso cambia completamente la experiencia. La preparación requiere 400 gramos de brócoli, 40 gramos de harina de trigo, 40 gramos de mantequilla, 500 mililitros de leche, sal, pimienta negra y nuez moscada. El proceso completo toma apenas 25 minutos: cinco de preparación y veinte de cocción al horno. La bechamel cubre los floretes previamente blanqueados, creando una capa cremosa que se gratina hasta lograr una superficie dorada. El resultado es similar al clásico gratin dauphinois francés, pero con el aporte nutricional del brócoli.

Esta técnica demuestra que pequeños cambios en la cocina transforman ingredientes rechazados en favoritos. El gratinado funciona igualmente bien con coliflor y otras verduras de la familia.

Tazas → gramos

= 240 g

Equivalencias de cocina, redondeadas. Para repostería fina, pesá.

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Hay grasa y hay sal. La burbuja y la acidez limpian la boca entre bocado y bocado, y hacen que el segundo sepa como el primero. Es el maridaje más fácil que existe. Servilo a 6 grados.

GleraMacabeoChardonnay

Sin alcohol: una gaseosa de toronja sin azúcar hace el mismo trabajo, que es raspar la grasa.

Basada en Directo al Paladar, con receta y texto propios.

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