Postres
Tarta de manzana casera: la receta de la abuela que no falla

🧺 Ingredientes
Las cantidades se recalculan solas. La receta está escrita para 8.
- 4count Manzana
- 150g Mantequilla
- Azúcar
- 1count Huevo
- Leche
- Harina de trigo
- Levadura química
- Mermelada de albaricoque
- Agua
- Azúcar
👩🍳 Paso a paso
-
En un bol echamos la leche, el azúcar, el huevo, la mantequilla blanda, pero no derretida, la harina, la levadura y dos cuartos de una de las manzanas. **Trituramos todo con una batidora de mano**. Por otra parte, pelamos y cortamos las manzanas en láminas como si fuesen patatas para una tortilla. Añadimos las manzanas a la masa, removemos y vertemos todo en el molde. **Precalentamos el horno a 180 grados**. Engrasamos con un poco de mantequilla o margarina un molde redondo de unos 24 centímetros de diámetro. Echamos la masa y horneamos durante 30 minutos. Mientras, en un cacito, calentamos la mermelada, el agua y el azúcar. Recién salga la tarta del horno vertemos por encima el glaseado para que lo absorba el pastel.
En las cocinas de antaño, cuando no había lugar para ingredientes sofisticados ni preparaciones complicadas, nacían recetas que hoy siguen siendo tesoros culinarios. Esta tarta de manzana es una de ellas: un postre que se armaba con lo que había en la alacena y que, con su simplicidad, conquistaba la mesa familiar.
La preparación no requiere más que una batidora manual y algunos ingredientes básicos. Se mezclan leche, azúcar, un huevo, mantequilla blanda, harina, levadura y trozos de manzana hasta formar una masa homogénea. Luego se incorporan cuatro manzanas peladas y cortadas en láminas finas, se vierte todo en un molde engrasado de 24 centímetros y se hornea a 180 grados durante 30 minutos. El resultado es una tarta dorada, jugosa y aromática que rinde para ocho personas. Opcionalmente, puede glasearse con mermelada de albaricoque diluida en agua con azúcar para darle un acabado brillante.
Esta receta demuestra que los mejores postres no necesitan complicaciones. Con apenas 45 minutos de principio a fin, se obtiene una tarta que evoca tardes de domingo y el aroma inconfundible de la repostería casera de toda la vida.
Tazas → gramos
Equivalencias de cocina, redondeadas. Para repostería fina, pesá.
El vino sin complicarte
Espumoso dulce, bien frío
Con un postre, el vino tiene que ser al menos tan dulce como el plato. Si es más seco, al lado del azúcar sale agrio y parece un vino malo sin serlo. Servilo a 6 grados.
Sin alcohol: un café negro sin azúcar también funciona, porque hace el trabajo contrario y corta el dulce en vez de seguirlo.
Recomendación editorial, sin marcas ni puntuaciones. Consumo responsable. Prohibida la venta de alcohol a menores de edad.
Basada en Directo al Paladar, con receta y texto propios.