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Llegar a última hora: ¿derecho del cliente o falta de respeto?
En Recetas de El Salvador creemos que este debate dice más de nosotros como sociedad de lo que parece. Porque detrás de esa mesa que llega cinco minutos antes del cierre hay una pregunta incómoda: ¿quién debe ceder?
El hostelero Mariano Aguilera lo dice sin rodeos: «La gente que sale a comer o cenar a última hora, quedaos en vuestras casas». Su mensaje reivindica algo obvio que a menudo olvidamos: quienes trabajan en restaurantes también tienen horario y familia. Una mesa de última hora no es solo preparar platos, es extender toda la jornada de cierre, limpieza y recogida. Observamos que el problema real no está en el cliente que llega, sino en la ambigüedad: muchos restaurantes no diferencian entre hora de cierre del local y hora del último servicio. Mientras el letrero diga «abierto», el comensal asume legitimidad. Vale la pena recordar que en otros países esta distinción es clara y respetada.
Quizás la solución no sea pedirle empatía al cliente, sino que los establecimientos pongan límites claros. Porque al final, nadie debería adivinar cuándo es demasiado tarde para sentarse a comer.
Basada en Directo al Paladar.