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La salsa marinara que los marineros napolitanos llevaban al mar
En las cocinas del sur de Italia, los marineros napolitanos desarrollaron una salsa de tomate que llevarían consigo en sus travesías. La salsa marinara nació como una preparación práctica que combinaba ingredientes básicos y perdurables: tomate, albahaca, cebolla y ajo.
Esta salsa clásica italiana se prepara con doce tomates enteros en conserva, dos cucharadas de concentrado de tomate, catorce hojas de albahaca fresca, una cebolla, dos dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta. El proceso comienza sofriendo la cebolla picada en aceite hasta que se torne transparente, añadiendo después el ajo por apenas un minuto. Los tomates en conserva se incorporan sin líquido y se aplastan ligeramente mientras se fríen durante cinco minutos. El concentrado de tomate, orégano opcional, albahaca y especias se integran para cocinar a fuego lento sin tapar durante treinta minutos adicionales. El tiempo total de elaboración alcanza los cuarenta y cinco minutos, resultando en una preparación que rinde para seis personas.
La versatilidad de esta salsa trasciende la pasta. Puede mezclarse con arroz blanco coronado con huevos fritos o servir como base aromática para pizzas caseras.
Basada en Directo al Paladar.